martes, 29 de diciembre de 2020

Si llega el fin...

 Que si de nuevo cuarentena, que si la pandemia viene repotenciada, que si las profecías o predicciones de Nostradamus, que si se acerca el fin, ¿Cómo saberlo? No tengo el don de profeta y decido NO creer del todo en cuanta cosa que digan los "medios de contaminación".

Sin embargo, comprendiendo más que nunca que la vida es corta, considero que deberíamos estar preparados internamente para cuando nos toque pasar a otro plano. Se dice fácil, pero tan solo pensarlo da cierto temor, lo sé.

He aquí donde empiezan a tener sentido tantas frases que ignoramos, que nos repiten y que parecen trilladas:

-La vida es un segundo.

-Vive cada día como si fuera el último.

-Baila y canta como si nadie te estuviera viendo.

-Deja que fluya.

-Agradece por cada segundo de tu vida.

-La familia y los amigos son un tesoro.

-El amor es la llave.

Este año, que ya casi se termina, me deja tantos aprendizajes y buenos recuerdos que, con eso me quedaré, transformando el miedo, la incertidumbre, la ansiedad y la desesperación, no como algo que no tuvo que ser, sino como algo que me hizo más fuerte, que me hizo seguir aprendiendo y creciendo.

Una vez más debo decir: "¡Gracias por la pausa!". Esa pausa que me hizo (y sé que a muchos) estar más tiempo en casa y en familia. Que me hizo reflexionar y entender muchas cosas. Que me hizo una vez más soltar y dejarme llevar como hoja al viento. Que me hizo darle valor a lo poco o mucho que tengo.

Debo decir en resumen que, si puedo escribir esto y si alguien, tú, puedes leerlo, somos afortunadísimos, en un año donde tantos dejaron de existir.

Desde mi trinchera, espero poder ser luz en la oscuridad, así que: SI LLEGA "EL FIN", que nos sorprenda plenamente agradecidos, con la mente puesta en ese lugar que nos espera más allá. Imagínalo bonito, piénsalo y constrúyelo maravilloso, porque es el lugar donde pasaremos la eternidad.


viernes, 24 de abril de 2020

Reflexiones de una Pandemia...

Debemos ceder espacios a la naturaleza y al resto de los seres vivos. El mundo no es sólo nuestro. Hemos invadido espacios que no nos pertenecen.
Debemos dejar de ser tan egoístas, de solo pensar en nuestros intereses personales. 
Debemos valorar la vida en todas sus presentaciones y cuidarnos entre todos.
Tantas fronteras y límites, tantos protocolos, visas, burocracia y papeles y un virus se pasea por el mundo entero, llegando a donde jamás imaginamos. El planeta es de todos, somos todos iguales. Iguales de frágiles, mortales y vulnerables. Nos tocó dejar los planes y expectativas de futuro y "tratar" al menos, de vivir un día a la vez. No sabemos si mañana es nuestro último día. 
El problema hemos sido nosotros desde que el mundo es mundo. Vale más el dinero que la vida. El o los sistemas y gobiernos del mundo nos han invitado a caer en una rutina agotadora que nos lleva solo a producir dinero para subsistir, pagar nuestras deudas, comprar comida y seguir gastando más y más dinero. Esto tiene que hacernos cambiar. Va desde nuestra alimentación, hasta nuestra manera de expresarnos y actuar con quienes nos rodean.
El planeta está pidiendo AMOR y cuenta con nosotros.

martes, 11 de febrero de 2020

Bendigo tu cuerpo...

Bendigo tu cuerpo, tu ser entero por dentro y por fuera, tu espíritu, cada uno de tus órganos, tu respiración, tu mente, tus células y cada uno de tus átomos, tu energía... Todo tú, te bendigo. Eres un templo sagrado, te hicieron con amor, vienes del amor, viniste por algo especial a este, mundo a cumplir miles de propósitos diariamente. Cuídate, protégete, no te hagas daño, tu cuerpo es tuyo, tu instrumento para llevar a cabo labores o acciones maravillosas, puedes dar vida, puedes hacer cosas que ni te imaginas. Eres perfecto como eres, acéptate, eres luz, eres maravilloso. Bendito sea nuestro creador que hizo semejante obra, hónralo en ti y en los demás seres vivos. Ama siempre, aunque duela, aunque cueste.


martes, 13 de agosto de 2019

Diversidad.

Hace poco, iba rumbo a mi casa, en el Metro. Al entrar al vagón, había un espacio libre o vacío frente a un chico de apariencia normal, a mi parecer, pero bastante llamativo porque tenía su cabello azul, tatuajes en las manos y en el cuello, uñas largas pintadas de negro y una especie de falda negra muy larga, creo que incluso estaba maquillado, da igual... El hecho es que un caballero se acerca a mí discretamente y me dice "tenga cuidado con ese joven", yo por un momento quedé agradecida con ese gesto y pensé "será que lo conoce, por algo lo dice, el señor fue muy amable al preocuparse por mí, algo hizo este chico antes de yo subir al tren quizá, qué miedo".

No pasó mucho rato para ver un par de miradas de "juez" sobre el chico (afortunadamente eso no pasa tan seguido aquí) y él muy en su mundo, tranquilo, leyendo un libro y de vez en cuando alzando su mirada para verme, ya que estaba frente a él, hasta que me regaló una sonrisa. Incluso fue muy amable con una mujer embaraza que subió al tren más adelante y así seguí observándolo hasta que se bajó y sólo llegué a una conclusión:

Qué prejuiciosos somos (me incluiré), ¿En serio debo cuidarme de una persona que no luzca como la sociedad "exige" que debe lucir alguien de buenos modales y buen estado mental, etc...? Yo al subir al tren lo vi tan normal, su aspecto no me impactó, ni me asustó. Somos distintos, somos únicos, somos DIVERSOS. De eso se trata, de vivir en este mundo sin tantos prejuicios, aceptándonos como somos, amándonos de verdad. El mundo está por acabarse y aún no aprendemos.
Yo también he sentido esas miradas encima de mí, yo también me he sentido extraña, no aceptada, rara y fuera de lugar. De nuestras vivencias, de nuestras experiencias y crecimiento nace la empatía... Que no se nos olvide.


Soliloquios... #rakuchicheando